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©  2018 Programa Centralidad de la Niñez. Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM

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Organizaciones eclesiales, gubernamentales y Acnur reflexionaron sobre la niñez migrante en Colombia




En el marco de la Maratón 40 días por la Niñez, organizaciones eclesiales, organizaciones gubernamentales y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados (Acnur) celebraron el foro “Fe, Niñez y migración”, con el objetivo de fortalecer el trabajo de la Iglesia católica, iglesias evangélicas y organizaciones basadas en la fe en la respuesta a la crisis migratoria venezolana a partir de sus propias experiencias, buscando la formación y articulación de esfuerzos técnicos, pedagógicos, marcos de reflexión, entre otros.


El evento tuvo lugar en la sede de la Universidad Santo Tomás, de la ciudad de Bogotá, este miércoles 11 de marzo. Esta jornada fue acompañada de una velada musical a cargo del cantante y compositor Santiago Benavides, embajador de la protección.


La Iglesia católica, a través de Programa Centralidad de la Niñez –creado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) –viene animando en esta Cuaresma estos 40 días por la Niñez, como parte de la estrategia mancomunada de socios locales para crear espacios de protección por la niñez y en procura de sensibilizar a toda la sociedad sobre las secuelas que trae la violencia contra niños, niñas y adolescentes en todas sus manifestaciones.


A esta estrategia de animación y acción se ha sumado la Conferencia Episcopal, Infancia Misionera, Conferencia de Religiosos y la Confederación Nacional Católica de Educación (Conaced).


Las organizaciones participantes de este “foro concierto” fueron por la Iglesia católica: Fundación de Atención al Migrante (FAMIG) de la Arquidiócesis de Bogotá y la Corporación Minuto de Dios. Del sector evangélico: Bethany Global, Fundación Súmate, ADRA (Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales), Conviventia, Compassion Colombia y el Centro Cristiano los Pinos de Cúcuta. Del sector interconfesional: Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días. Del sector oficial: Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Alcaldía de Bogotá y el Acnur.


Saludo desde la Conferencia Episcopal



En nombre de los obispos de Colombia, Monseñor Misael Vacca Ramírez, obispo de Duitama-Sogamoso y miembro de la Comisión Episcopal de Movilidad Humana, envió su saludo a los participantes a través de un vídeo mensaje.


“Estos espacios de intercambio de saberes y experiencias nos llevan a plantearnos, tal como lo ha hecho el Papa Francisco, lo siguiente: No se trata solo de migrantes, no se trata solo de desplazados. Ellos son nuestros hermanos que por diversas razones han tenido que abandonar su tierra, sus casas, seamos constructores de la cultura del encuentro”, expresó.


Además el prelado ha recordado los 4 verbos del Papa Francisco: Acoger, proteger, promover e integrar, como parte de los retos que los fieles y la sociedad en general tienen de cara a la migración y el desplazamiento forzado, por lo cual ha invitado a toda Colombia a “ser tierra de acogida y tierra de reconciliación, seamos protagonistas del cambio, seamos la generación que puso fin a la violencia”.


“Queremos invitar a todos nuestros socios y aliados, congregados en el Programa Centralidad de la Niñez, a seguir sosteniendo la unidad, en clave ecuménica, desde la Conferencia Episcopal estamos de brazos abiertos para seguir trabajando juntos. En estos 40 días por la niñez, dejémonos corazonar los predilectos del Reino. No dejemos que la violencia nos gane la carrera”, finalizó.


Atención integral desde el FAMIG



La jornada se dividió en dos momentos. Una primera parte donde organizaciones del sector religioso compartieron sus experiencias, mientras que la segunda parte quedó a cargo de organizaciones académicas e instituciones oficiales para abordar los desafíos que tienen en esta materia.


Por parte de la Fundación de Atención al Migrante (FAMIG), Angie Amorocho, coordinadora de proyectos de esta instancia, habló sobre la importancia de trabajar en redes y de manera integral. El trabajo del FAMIG inició por los años 90 atendiendo población interna, desplazada y víctima de la violencia. Con el transcurrir de los años, ante la actual realidad migratoria su campo de acción se ha vuelto integral al incorporar atención a población migrante venezolana y de otras nacionalidades. Actualmente cuentan con cuatro centros operativos: Un centro de atención en la terminal de Bogotá “El Salitre”, dos albergues y un centro de formación.


La especialista admite que el desplazamiento forzado aún persiste en el país. También ha destacado la importancia de trabajar de manera articulada, en el caso particular de la organización que representa, han hecho importantes alianzas con Bethany Global y con el Acnur. “Todo esto que nos permite entrar en consonancia y tener una respuesta mucho más efectiva teniendo en el centro a la persona en su necesidad”, acotó.


El fundador de Minuto de Dios: hijo de venezolana




La Corporación Minuto de Dios viene trabajando el tema de migrantes desde 2015 cuando se presentó la expulsión de ciudadanos colombianos de territorio venezolano, “en ese momento entregamos ayuda humanitaria y 3 viviendas”. Así informó Constanza Ovalle, directora nacional de centros de desarrollo de esta organización de raíz eudista. Sin embargo es a partir del año 2018 cuando lo hicieron con más fuerza, dedicando su colecta anual al tema de la migración venezolana.


Hay un punto interesante en el abordaje que la corporación hace en el tema migratorio –señala Ovalle– y es que el fundador del Minuto de Dios, el sacerdote Rafael García Herreros, es hijo de una venezolana. Aprovechó la ocasión para invitar a cada uno de los colombianos a verse en ese espejo de la migración a fin de crear mayor empatía con las personas que han tenido que dejar su tierra y empezar de cero. En ese accionar de más de dos años han logrado importantes alianzas, entre esas con el Consejo Noruego para Refugiados.


En el caso de su servicio lo más importante es “dignificar al migrante”, porque “no hay nada peor que ver en los ojos de alguien a esa desesperanza como muchas veces nos ha pasado. Es una circunstancia muy difícil y debemos apoyarlos”.


*Equipo de apoyo del PCN

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